El ciclismo vive estas semanas uno de sus momentos más esperados. La 109ª edición del Giro de Italia rueda desde el viernes 8 de mayo y no cerrará su telón hasta el domingo 31, cuando el pelotón complete su última vuelta por las calles de Roma. Veintiún etapas, tres semanas y un único premio: la maglia rosa.
Un nuevo inicio inédito en el Giro: Bulgaria
Lo primero que llama la atención de este Giro es su salida. La 109ª edición arranca en Nessebar, con tres jornadas en Bulgaria, con etapas llanas pero con gancho gracias a pequeñas subidas colocadas estratégicamente para buscar finales emocionantes.
Una vez en suelo italiano, el trazado no da tregua. En el recorrido destacan un etapón brutal en los Dolomitas, una larga contrarreloj individual (Hacia mucho que una gran vuelta no tenía una crono de más de 40 kilometros) y hasta siete finales en alto. El diseño de RCS Sport ha pensado en los hombres de la general desde el primer día.
Una de las primeras grandes jornadas de montaña se disputará en el Valle de Aosta, con final en la subida a Pila, en el municipio de Gressan, que volverá a ser meta más de tres décadas después. Más adelante, la vigésima etapa, probablemente la más decisiva, se disputará íntegramente en Friuli, partiendo de Gemona del Friuli y culminando en Piancavallo, a 1.280 metros de altitud, con un perfil de absoluto infarto, solo posible en el Giro, en lo que se intuye como el último gran juicio del pelotón antes de Roma. La etapa final, por su parte, propone un circuito urbano en la capital que dará pie a un final espectacular en el corazón de la ciudad eterna.
El trofeo "senza fine" espera en Roma al ganador. Imagen: By Fabio - Partenza Giro d'Italia Modena (24 di 67), CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=19432876
Vingegaard, el protagonista absoluto
El nombre que no aparece en la lista de salida es, paradójicamente, el que más ruido hace. Tras ganar la Strade Bianche y su primera Milán-San Remo, Tadej Pogacar no regresará a Italia para la Corsa Rosa. El esloveno, que en 2024 dominó el Giro de principio a fin, ha elegido otro camino esta temporada. Tampoco estarán Remco Evenepoel, doble campeón olímpico en París 2024. Son bajas que, aunque esperadas, duelen, pero que abren la puerta a una carrera más impredecible en la lucha por los puestos de honor del podio.
Ya que el primer puesto parece que tiene su nombre escrito de antemano, y no es otro que el del danés Jonas Vingegaard, favorito absoluto que destaca por encima del resto. El corredor del Visma-Lease a Bike afronta su debut en la Corsa Rosa con una motivación especial: ya bicampeón del Tour de Francia y ganador de La Vuelta justo el año pasado, aspira a unirse al selecto club de corredores que han conquistado las tres grandes vueltas. Su forma en los meses previos ha sido demoledora: dominó la París-Niza y la Volta a Catalunya, llegando a Italia con la confianza de quien sabe que está en el mejor momento de su carrera.
Los rivales menores esperan dar la campanada
El principal obstáculo en el camino del danés podría llamarse Giulio Pellizzari. El joven italiano de Red Bull-BORA, ganador reciente del Tour de los Alpes, se postuló como el mayor rival de Vingegaard en la Corsa Rosa. A sus 22 años, con el calor del público local en sus espaldas y el aval de haber terminado en el top 10 de las dos grandes vueltas del año anterior, Pellizzari es la gran apuesta italiana para asustar al favorito.
Tras él aparece Felix Gall (Decathlon), el austriaco silencioso que siempre aparece cuando llega la alta montaña. Por detrás, Adam Yates lidera un UAE que, a falta de otros ciclistas destacados como Ayuso o Del Toro, llevará el liderato del equipo emiratí.
Y luego está el capítulo de los sueños: Egan Bernal, el Cóndor de Zipaquirá, que se proclamó campeón nacional a principios de curso y fue segundo en el Tour de los Alpes y quinto en la reciente Lieja-Bastoña-Lieja. La redención del colombiano podría tener nombre italiano. También Enric Mas (Movistar) buscará hacer un papel digno con el apoyo de gregarios de primer nivel como Einer Rubio y Juanpe López.
Una crono como las de antes
Un elemento que puede desbaratar todos los pronósticos es la contrarreloj individual. Filippo Ganna, con siete victorias de etapa en el Giro, partirá como favorito en la crono de Viareggio a Massa de 42 kilómetros prácticamente llana (10ª etapa el próximo 19 de mayo). Pero en la general, esa misma jornada puede abrir brechas insalvables entre los escaladores puros y los hombres más completos. Vingegaard, que ha demostrado ser un especialista en la lucha contra el crono, podría sentenciar la carrera antes de llegar a los Dolomitas.
El telón ya está subido. Roma espera. Muchos auguran que la maglia rosa de este 2026 ya tiene dueño, aunque en el ciclismo, como en la vida, los finales nunca están escritos de antemano.